SUPERARLO CON ÉXITO ES POSIBLE
El estrés postraumático aumenta el riesgo de depresión y demencia si no se trata. Una vez se manifiesta es básico seguir estos pasos para que los síntomas remitan lo más pronto posible.
- Pide ayuda profesional. Muchos afectados no acuden al psicólogo porque piensan que con el tiempo se les pasará sin tener que hacer nada, pero esto no siempre ocurre.
- Conviene procesar las emociones. Para superar el trauma hay que ayudar al cerebro a digerir la información que se generó en ese momento y que se ha quedado atascada. Por eso, el episodio se revive constantemente.
- Conectar al cerebro de nuevo. En terapia, el objetivo de las sesiones es estimular los dos hemisferios (izquierdo y derecho). Se busca que la información se procese basándose en otros recuerdos que ayuden a reducir el problema emocional.
Cuando vivimos situaciones límite, que no podemos asimilar, nuestro cerebro responde generando un trastorno de estrés postraumático. Pero, ante una misma situación, no todas las personas lo desarrollan. Son varios factores que lo explican:
- La soledad. Quienes tienen poco apoyo familiar o de amigos son más vulnerables. Y en esta época de pandemia, en las que las relaciones sociales se han reducido drásticamente, es algo a tener en cuenta.
- Ser mujer, sufrir ansiedad o depresión o haber vivido experiencias traumáticas en el pasado también predispone a desarrollar este trastorno.
Tres maneras de afrontarlo
- ¿Revives lo ocurrido constantemente?. Si el hecho se vuelve a experimentar con el mismo pánico o ansiedad, se suelen evitar situaciones o lugares que lo recuerden.
- ¿Lo explicas de forma neutra?. Pese a la gravedad de lo vivido, el afectado lo cuenta como si no hubiera pasado nada. El cerebro activa este mecanismo para seguir adelante.
- ¿Te asustas a la mínima?. Es habitual que la persona se sobresalte a la mínima y sufra incluso un ataque de pánico al oír una ambulancia o salga corriendo.

