
Tenemos una media de 60.000 pensamientos diarios de los cuales el 85% son del pasado o del futuro y el 90% son repetitivos (Sharon M. Koenig).
«Mindfulness es saber lo que está pasando cuando está pasando sin preferencias», Rob Nairn.
Sus orígenes proceden de las prácticas contemplativas del budismo y los avances en neurociencia de la psicología occidental.
¿Qué no es?
- No es una práctica sólo para personas religiosas ó espirituales.
- No es una técnica de relajación.
- No es dejar de pensar o quedarse con la mente en blanco
- No es iluminarse ni trascender la vida terrenal.
- No es no sentir.
- No es escapar del dolor.
- No es una técnica de control.
- No es pensar en positivo.
La práctica de mindfulness desarrolla una posición de observador tomando distancia de aquello que es observado. Y de esa forma nos acercamos al proceso de desidentificación cambiando así nuestra relación con los contenidos de la conciencia. No es un proceso fácil porque hay muchos vínculos afectivos intensos con contenidos de la mente. El yo cree que construyen su identidad.
Nos iremos desprendiendo de condicionantes, creencias, miedos, convenciones, deseos y surge la libertad.
Con mindfulness aprendemos a dar una respuesta, no a reaccionar. Con atención plena puedes percibir con claridad tus pensamientos, sensaciones físicas, emociones y acontecimientos que te rodean. Nos permite abrir un espacio en el que surge la libertad de elección y la capacidad de decisión para dar una respuesta a la situación.
Ansiedad
El ser humano es el único animal capaz de vivenciar el miedo psicológico en sus diferentes variantes: ansiedad, estrés, agitación, inquietud, preocupación, tensión, nervios, obsesión, miedos, fobia, etc.
No tiene nada que ver con un peligro real, objetivo ó inmediato. Se refiere a posibles peligros en un futuro ó repetición de situaciones, es decir, anticipación. El organismo de la persona está en el aquí y ahora mientras que la mente está en el futuro. Esta disociación es en sí mismo ansiógeno.
La ansiedad pone de manifiesto una conducta evitativa: aquello a lo que me resisto, persiste. Cuando los pensamientos, emociones o impulsos se acercan a la conciencia, la persona se pone ansiosa. Se activa el sistema fisiológico de lucha-huida. La persona de implica activamente en evitar, suprimir, alterar sus emociones, sensaciones y pensamientos. Y esto conduce paradójicamente a un incremento de los síntomas.
Intervención
- Actitud aceptación vs evitación
- Sentir plenamente las sensaciones del cuerpo y las emociones
- Una mirada desidentificada, amorosa, compasiva y sin juzgar
- Ampliar y expandir la percepción, la atención y la conciencia para incorporar todos los aspectos de su experiencia interna y externa (para reducir el sesgo atencional, atención selectiva o efecto túnel)
- Entrenar para reenfocar la atención en el momento presente para reducir el pensamiento orientado a futuro
Práctica de los 3 minutos mindful
1′ PARAR y RECONOCER LA EXPERIENCIA del momento presente (qué pienso, cómo me siento, cómo siento mi cuerpo).
2′ RESPIRAR (INSPIRAR Y EXPIRAR por la nariz). Centrar el foco.
3′ EXPANSIÓN A TODO EL CUERPO CULTIVANDO LA ACEPTACIÓN DEL MOMENTO PRESENTE.

